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16 may. 2010

RETRATO: ROLANDO VILLAZÓN, EUFORIÓN

Las alertas de Google me han llevado hace unos minutos a un blog para mi desconocido hasta ahora. Su autor es Otto Cázares, joven artista plástico mexicano. Si queréis saber más de él, ésta es su web http://www.ottocazares.com/

Pero ha sido en su blog, donde hoy ha publicado este maravilloso escrito, que no me limito a enlazar, sino que quiero reproducir entero. Muchas gracias, Otto, tienes un don especial para percibir la luz y para plasmarlo en bellísimas imágenes y palabras.



El tenor Rolando Villazón (Ciudad de México, 1971) no es un caminante que vaya solitario a la vega del camino: su voz es tan luminosa que produce su propia sombra. Acompañado de claroscuro, lleno de contraste en la boca, el caminante y su sombra se despiertan entusiastas y de natural alegres, suben livianos, de un salto, la escarpada de una nota. La sombra toma del brazo a la luz y la ayuda a subir la Escala, la luz entonces, briosa, es ahora quien empuja por la espalda a la penumbra y aún ésta, da unos pasos más cuesta arriba y he aquí que la luz se arroja: ahí va Rolando Villazón, un Euforión dando un salto desde las alturas, su canto de luz y sombra deja un trazo esplendente y a veces su voz no es tanto sombra como baño de dorada luz de mañana.

Euforión es el niño-ladrón que, nacido en el momento de una “incitante música de cuerda puramente melodiosa” sale disparado desde dentro de la gruta en que se han unido Helena y Fausto al final de la desbordante 2ª parte de la Obra de Goethe. Niño irrefrenable, de “locos impulsos y vida exuberante” persigue a las bellas, escala, vuela; queriendo acceder a las más altas escarpadas, se lanza a los aires pidiendo la Facultad del Vuelo mientras el CORO, al unísono, presiente: “¡Ícaro! ¡Ícaro!”

El cuerpo de Euforión desaparece dejando una estela que sube como cometa a los cielos dejando en tierra vestidos, capa y lira. Su existencia fue tan rutilante como fugaz.

Pienso que Rolando Villazón es el prototipo del niño exuberante o de artista joven, y en la juventud del artista, se debaten el suicidio artístico por un lado y la esperanza de futura maduración por el otro. Hermanos de Villazón son Arthur Rimbaud y Franz Schubert, Vincenzo Bellini y Théodore Géricault, cimeros artistas jóvenes que llevaron inconfesado el suicidio artístico permeando sus creaciones. No conciente sino fantasmática, la autoinmolación artística supone para el joven creador la entrega febril y total a la Obra (en este caso, a la Interpretación) alejándose voluntariamente de la sabia y madura administración de las capacidades; desvelo e insomnes jornadas en lugar de diarias dosis equitativamente repartidas: estusiasmo que rapta y deja raptado al entusiasmado. El joven artista fija la Obra en el arrebato; o dicho de otro modo, desea ver apuntado, en las páginas de la historia, la propia Obra a costa de su continuidad. Un motivo importante para la voluntad de suicidio artístico -no el único pero pienso que quizás el más sugerente para este caso- es el fin de un discipulazgo: la aparición de la propia voz -ya distinta, ya contraria a la del Maestro- aparece en medio del océano como la mítica Atlántida y marca no sin violencia y agitamientos internos una Ruptura que se lleva a los límites del propio ejercicio artístico. El ocaso de Quirón comienza cuando el discípulo endereza, con dolores, la espalda.

El joven artista que hay en Rolando Villazón no murió en su inconfesado intento de suicidio artístico. Regresa a los escenarios como Maestro de su propia voz claroscura, tan luminosa que su trazo proyecta su propia sombra. Es su compañera y la lleva como desgarradura en el pecho. Rolando Euforión hará las veces de superviviente de su propio genio. Con luminosa insolencia de sí mismo su canto deberá dirigirse hacia una ética de la voz propia, deberá decir: “He aquí a los Maestros y heme aquí entre ellos, grande entre los grandes ¡Mis iguales!”…

8 comentarios:

  1. This is an extraodinarily perceptive description of Rolando. Otto clearly understands what it is to be an artist. La autoinmolación artística captures perfectly what Rolando does on stage. He becomes the character, and we believe him completely. During those few hours, he's not Rolando, and we don't see him as Rolando. I see Romeo, des Grieux, Nemorino, Rodolfo. We believe the joy and the tragedy, and that's why we cry. He leads us to a magical place, and we are compelled to follow.

    I especially like the term "niño exuberante." Rolando himself acknowledges the boy in him. This gives him the ability to understand and experience that gift that children have: to wonder in an innocent and unselfconcious way. And, my goodness, the desire to fly! Of course, Rolando draws himself as Flying Rolando! I often think of Rolando as a skydiver who has just leapt from the plane and falls, spread-eagle, in an ecstatic abandonment to the moment.

    Thank you, Otto, for these luminous words. You, too, I see, have the soul of an artist.

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  2. En el fantástico, por lo que dice y por cómo lo dice, texto de Otto está uno de los mejores retratos que he visto de Rolando, un retrato no externo sino interno de un Rolando "superviviente de su propio genio", un retrato que habla de cosas que tantas veces hemos comentado de esta personalidad luminosa pero compleja que tanto admiramos, y a la que tanto le gusta llegar al límite. Sólo un pequeñísimo desacuerdo. Rolando está ya desde hace mucho tiempo entre los grandes, pero él siempre serà, para lo bueno y para lo malo, único.

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  3. Superbe comparaison de Rolando avec Euforion et le deuxième Faust dans l' oeuvre de Goethe

    OMBRE et LUMIERE
    le désir de l'ENVOL aussi.
    Ah! Rolando!!!!!

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  4. catherine la parisienne16/5/10 14:48

    Portrait original, sensible, poétique mais aussi très réfléchi et recherché de Rolando, l'UNIQUE !!
    Les mots choisis sont d'une rare justesse. (sauf l'année de naissance : 1972, et non 1971...)
    Merci beaucoup et Bravo ! à leur auteur talentueux.

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  5. Creo que es una carta muy gay.

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  6. hahahahah, esa si que es buena, me he reido un buen rato. Marco, sin quererte ofender, pero es que me ha hecho mucha gracia tu comentario.

    Pues no sé si la carta serà gay o hetero, o hermafrodita como los caracoles, pero las preferencias sexuales de la carta no le restan ni un ápice de su expresividad y su lucidez. Que es lo que cuenta ¿no?

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  7. Stunning job Otto, great! Agree fully with Joanna too! Villazon volante! Thanks to Teresa for posting this exciting work!

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  8. Las palabras exactas para definir a Rolando... buen trabajo Otto, felicidades!

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